martes, 25 de octubre de 2011
El camino hacia el éxito que él se había merecido.
Me acerqué a su casa, solo quedaba mes y medio para las elecciones y tenía que trabajar a contrarreloj y aún no sabía si el partido me aceptaría como candidato, ella con una bata que debía de tener al menos 20 años, el pelo le llegaba hasta el techo y las ojeras se podían diferenciar desde al menos diez metros de distancia, no sabía si era el momento idóneo pero no tenía tiempo. Nos sentamos en el salón, sacó un par de cervezas y comenzamos a hablar, era difícil mantener esa conversación, había que ser muy delicado pero tras una media hora de charla llegamos a un acuerdo.
+ ¿Te pondrás en contacto con el partido, Mavi?
- Hoy mismo si no surge un imprevisto.
+ Está bien, yo prepararé el programa, me serán muy útiles los viejos escritos de David.
- Sé que lo conseguirás, si eres fiel a lo que él siempre fué no te será muy difícil.
+ Recuerda Mavi, la vida sigue, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Me fuí a mi casa, cerré las persianas, tenía que aislarme del mundo si quería conseguir algo, puse todos los documentos que había conseguido sobre el escritorio, apartando con el brazo las latas de cerveza, que cayeron al suelo con un gran estruendo. Me senté en mi silla que chirriaba por cada movimiento que realizaba, al apartar toda la basura deje al descubierto una foto de una de las dos mujeres con las que había estado casado, está se encontraba en el psicologo y no quería ninguna relación conmigo, habíamos sido muy amigos cuando eramos simples adolescentes, esa mujer me provocaba morbo pero en cuanto nos casamos se acabó todo, recuerdo que un dia me dijo que era muy mal novio, un pésimo amante y peor marido, pero un estupendo amigo.
Estuve toda la noche trabajando en el programa, tenía muchas actividades culturales en el y sobre todo del mundo de la escritura, mi relación con numerosos escritores era la causa y estaba seguro de que muchos se ofrecerían a dar charlas, también me promocionaba con un par de grupos de música, eso siempre venía bien, la juventud y la gente de mi generación amaban la música eso les engancharía. Eran las once de la mañana y no había dormido nada, sonó la rendija de mi puerta, me había llegado el correo, fui a mirarlo y hubo algo que me llamó la atención ¡Era el programa de la candidatura del Partido Popular! Abrí el folleto y vi la cara de la que se presentaba por ese partido, solté el papel y mira cara cambió radicalmente, me esperaba cualquier cosa menos ella, sabía que tenía algo de atracción por la política y que era de derechas, pero ella...en ese momento..., no podía ser.
sábado, 22 de octubre de 2011
Toda adicción lleva a la perdición.
Había caído, me recordaba a cuando era joven, muchas mujeres jugaban conmigo, a veces era demasiado bueno, no me dolía mucho, pues con un par de conferencias lograría conseguir el dinero y bueno, Carmen es una mujer más, lo único que necesitaba era una buena cerveza con un buen compañero, creo que sabía a quien llamar, mi viejo amigo David, desde que hace un par de días recuperamos el contacto, nos habíamos enviado un par de e-mail's, aparte de para que me animara también tenía curiosidad por lo que había ocurrido, me comentó que dejaría la política porque quería vivir la vida sin presiones. Tomé el telefono y lo llamé, tardaron en responder pero finalmente respondió alguien, pero no era él, era Mavi, su novia de siempre...
+ ¿Sí? ¿Dígame?
- Soy yo, Nigel ¿Está David? Necesito hablar con él.
+ Nigel... parece que no te has enterado, no sé como decirtelo...
- ¿Qué ha ocurrido? ¿Está todo bien?
+ La heroína... ha podido con él, no ha resistido... David se ha ido...
Mavi rompió a llorar y yo colgué el telefono, me tiré sobre la cama y las lágrimas vinieron a mis ojos, no me lo podía creer, David, una de las mejores personas que habían pasado por mi vida estaba muerto... la droga, la maldita droga que tantas vidas había destrozado, ahora se había llevado la de mi amigo. No me podía quedar ahí, me levanté, estaba muy confuso, no me lo podía creer, salí de casa y comencé a caminar hacia la casa de Mavi, mientras me dirigía calle arriba y observaba las viejas ruinas de lo que antiguamente había sido un hospital pensaba en todos los momentos que había compartido con él, era muy duro para mí pero seguramente Mavi estaría destrozada, tenía que mantenerme firme.
Llegué a casa de Mavi y ella me abrió la puerta se abrazó a mi rompió a llorar de nuevo, no sabía como reaccionar, nunca la había visto así, Mavi era una mujer alegre, siempre había tenido gustos fuera de lo normal pero eso estaba bien, yo tampoco era muy normal en ese sentido y respecto a su personalidad, digamos que tenía un cierto parecido a Ally Sheedy en El Club de los Cinco. Nos sentamos en la mesa de la cocina, parecía como si todo perdiera su color con la muerte de David, me dijo que todo había ocurrido la pasada noche, que hoy sería el entierro, yo no acudiría, pero me interesaba saber que es lo que había ocurrido. Le costaba hablar, balbuceaba, estaba muy nerviosa, me contó que había traído dos amigos y que mientras uno la entretenía, David se estaba repartiendo la heroína con su otro compañero, el cual por la descripción que Mavi me dio creía conocerle. Mavi me contó que lo había encontrado muerto en el baño, con vomitos a su alrededor..., no quería escuchar más y decidí marcharme, tenía un dolor en el corazón y solo una cosa podía liberarlo, el alcohol mezclado con mujeres.
Bajé y fui a la cabina que se encontraba justo en frente de la casa de Mavi, descolgué el telefono y marqué el telefono de Clara, ella era una mujer con la que había compartido infinidad de cosas y que había hecho que me cambiara la vida, era escritor en parte gracias a que Clara me había enseñado quien era Bukowski, alguien a quien admiraba, no sé si era como recompensa por lo que me había enseñado, pero al menos una vez al año tenía sexo con ella, y creo que este era el momento, ella aceptó el quedar en mi casa y así fue. Saqué una botella de whisky y me la bebí antes de que Clara apareciera por mi casa, ella llegó y sabía a lo que venía, de broma, a veces la llamaba mi putita personal, a ella le gustaba, esa tarde follamos como salvajes, Clara gritaba de dolor, yo solté toda mi rabia en las sabanas, decía Woody que el sexo sin amor era una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es una de las mejores, necesitaba liberarme y ahí lo conseguí. Clara se fue tras pegarse una ducha, hasta su caminar había cambiado después de aquello, yo me me senté en mi escritorio y me propuse algo a mi mismo, David no dejaría sus sueños sin cumplir.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Con ciertas personas vale más ser traicionado que desconfiar.
Otra vez el sol aparecía por el horizonte y de nuevo me lo perdía, hacía años que no me levantaba para ver la puesta de sol, lo había intentado un par de veces pero nunca lo conseguí, eran cosas que echaba de menos, me preguntaba si las madres seguían llevando a sus niños al colegio. Aquella mañana transcurrió como cualquier mañana de mi vida pero con una excepción, la llamada de Carmén, esa mujer dichosa, esa melena encandilante, de nuevo en mi cabeza, hablamos durante unos diez minutos, me decía que se quería mudar conmigo, que solo serían un par de semanas, yo reía, la última mujer que vivió conmigo murió y la anterior es alcoholica, si realmente se quería mudar, significaba que era valiente y le gustaba el deporte de riesgo. Le dije que la invitaría a una cerveza en mi casa, sabía que era un error, pero un par de cosas que me había dicho, ablandaron mi corazón.
A eso de las ocho llegó ella, llevaba puestos esos leggins que me gustaban cuando ella era joven, le estilizaban las piernas y le marcaba el culo, por detrás se me hacía irresistible, una camiseta blanca de hombre, parecía que se acordaba como me gustaba que se vistiera, la verdad es que era una tecnica que funcionaba muy bien, abrí una par de cervezas le ofrecí una y la otra me la quedé yo, nos sentamos en el sofa y hablamos sobre los problemas que ella tenía, que no eran pocos, empezando por que la habían echado de casa sus padres, pasaban las horas y yo cada vez estaba más borracho, apenas hablaba, aparte de el alcohol también en parte porque me gustaba escuchar a las mujeres.
+ ¿Nos vamos a la cama?
- Estás muy borracho, me gustas.
+ Estoy cansado, no soy bueno tonteando.
Nos metimos en cama, yo estaba muy borracho, me dormí en apenas segundos, podía notar como ella buscaba algo más que dormir, pero las cervezas habían hecho estragos en mí, esa noche no podía ser. Me desperté en medio de la noche, moví un brazo para asegurarme de que Carmen estaba bien y ella se despertó, se giró y me dio un beso, por alguna razón inexplicable aquello me excitó, me acerqué a ella, la besé en el cuello y la monté, estaba cansado pero había cosas para las que se podía hacer un esfuerzo, no fueron más de quince minutos, pero los disfruté al máximo, me recosté en la cama, estaba empapado, esa zorra era como cuando la conocí, siempre había sido la mujer que más me había hecho sudar en la cama.
La luz ya se coloba entre las cortinas de mi habitación, eso me mantuvo medio despierto por unos minutos, hasta que decidí mirar la hora, eran solamente las nueve y media de la mañana, me desperté un poco más y me di cuenta que Carmen se había ido, una nota reposaba sobre mi escritorio, era raro, me presentía que algo malo ocurría, me levanté apresurado de la cama y corrí hacia el escritorio y recogí el trozo de papel, comencé a leer:
"Nigel, no sabía que fueras tan inocente, como cuando eras joven, volviste a caer, no me preguntes por el dinero de tu mesilla, me lo habré gastado ya, el alcohol te traiciona y tu le sigues siendo fiel, como nunca lo fuiste conmigo, tu me traicionaste amorosamente y yo te traiciono ahora amistosamente, me acuerdo cuando follando me solías llamar zorra, sabías que era astuta, pero ahora esa astucia juega en tu contra, lo siento, aunque no lo creas me duele, sé que económicamente no eres lo que fuiste, por eso ya nadie te quiere"