sábado, 22 de octubre de 2011

Toda adicción lleva a la perdición.

Había caído, me recordaba a cuando era joven, muchas mujeres jugaban conmigo, a veces era demasiado bueno, no me dolía mucho, pues con un par de conferencias lograría conseguir el dinero y bueno, Carmen es una mujer más, lo único que necesitaba era una buena cerveza con un buen compañero, creo que sabía a quien llamar, mi viejo amigo David, desde que hace un par de días recuperamos el contacto, nos habíamos enviado un par de e-mail's, aparte de para que me animara también tenía curiosidad por lo que había ocurrido, me comentó que dejaría la política porque quería vivir la vida sin presiones. Tomé el telefono y lo llamé, tardaron en responder pero finalmente respondió alguien, pero no era él, era Mavi, su novia de siempre...

+ ¿Sí? ¿Dígame?

- Soy yo, Nigel ¿Está David? Necesito hablar con él.

+ Nigel... parece que no te has enterado, no sé como decirtelo...

- ¿Qué ha ocurrido? ¿Está todo bien?

+ La heroína... ha podido con él, no ha resistido... David se ha ido...

Mavi rompió a llorar y yo colgué el telefono, me tiré sobre la cama y las lágrimas vinieron a mis ojos, no me lo podía creer, David, una de las mejores personas que habían pasado por mi vida estaba muerto... la droga, la maldita droga que tantas vidas había destrozado, ahora se había llevado la de mi amigo. No me podía quedar ahí, me levanté, estaba muy confuso, no me lo podía creer, salí de casa y comencé a caminar hacia la casa de Mavi, mientras me dirigía calle arriba y observaba las viejas ruinas de lo que antiguamente había sido un hospital pensaba en todos los momentos que había compartido con él, era muy duro para mí pero seguramente Mavi estaría destrozada, tenía que mantenerme firme.

Llegué a casa de Mavi y ella me abrió la puerta se abrazó a mi rompió a llorar de nuevo, no sabía como reaccionar, nunca la había visto así, Mavi era una mujer alegre, siempre había tenido gustos fuera de lo normal pero eso estaba bien, yo tampoco era muy normal en ese sentido y respecto a su personalidad, digamos que tenía un cierto parecido a Ally Sheedy en El Club de los Cinco. Nos sentamos en la mesa de la cocina, parecía como si todo perdiera su color con la muerte de David, me dijo que todo había ocurrido la pasada noche, que hoy sería el entierro, yo no acudiría, pero me interesaba saber que es lo que había ocurrido. Le costaba hablar, balbuceaba, estaba muy nerviosa, me contó que había traído dos amigos y que mientras uno la entretenía, David se estaba repartiendo la heroína con su otro compañero, el cual por la descripción que Mavi me dio creía conocerle. Mavi me contó que lo había encontrado muerto en el baño, con vomitos a su alrededor..., no quería escuchar más y decidí marcharme, tenía un dolor en el corazón y solo una cosa podía liberarlo, el alcohol mezclado con mujeres.

Bajé y fui a la cabina que se encontraba justo en frente de la casa de Mavi, descolgué el telefono y marqué el telefono de Clara, ella era una mujer con la que había compartido infinidad de cosas y que había hecho que me cambiara la vida, era escritor en parte gracias a que Clara me había enseñado quien era Bukowski, alguien a quien admiraba, no sé si era como recompensa por lo que me había enseñado, pero al menos una vez al año tenía sexo con ella, y creo que este era el momento, ella aceptó el quedar en mi casa y así fue. Saqué una botella de whisky y me la bebí antes de que Clara apareciera por mi casa, ella llegó y sabía a lo que venía, de broma, a veces la llamaba mi putita personal, a ella le gustaba, esa tarde follamos como salvajes, Clara gritaba de dolor, yo solté toda mi rabia en las sabanas, decía Woody que el sexo sin amor era una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es una de las mejores, necesitaba liberarme y ahí lo conseguí. Clara se fue tras pegarse una ducha, hasta su caminar había cambiado después de aquello, yo me me senté en mi escritorio y me propuse algo a mi mismo, David no dejaría sus sueños sin cumplir.

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